domingo, 22 de septiembre de 2019

Síndrome del intestino irritable (o colon irritable)


El síndrome del intestino irritable no es una enfermedad, sino un trastorno funcional que afecta a todo el intestino, aunque de modo especial al intestino grueso o colon (de donde procede la denominación también utilizada, aunque restrictiva, de síndrome del colon irritable o simplemente colon irritable).

La palabra síndrome significa agrupación de síntomas, tal como sucede en el síndrome del intestino irritable, en el que se combinan síntomas que afectan a la función intestinal, tales como dolor abdominal cólico, en forma de retortijones, acúmulo y distensión del abdomen por la abundante presencia de gases en el intestino, diarrea y estreñimiento.

Síntomas del intestino irritable


En la mayoría de los casos esta sintomatología es de intensidad moderada, lo que hace que muchos pacientes no consulten al médico. El síndrome del intestino irritable no provoca inflamación intestinal ni aumenta el riesgo de padecer un cáncer colorrectal.

Para diagnosticar un síndrome del intestino irritable el paciente ha aquejado de dolor o molestias abdominales tiene al menos dos de las tres características siguientes:

1. El dolor se alivia con la defecación.
2. El comienzo se asocia con un cambio en la frecuencia de las deposiciones.
3. El comienzo se asocia con un cambio en el aspecto de las deposiciones.

No se conocen con exactitud las causas que condicionan el síndrome del intestino irritable. Lo que sí es cierto es que las contracciones musculares de las paredes intestinales son más fuertes y duran más tiempo de lo normal.

Los alimentos pasan con mayor rapidez por el intestino provocando la acumulación de gas, distensión abdominal y diarrea. En algunos casos ocurre lo contrario: el tránsito de los alimentos es muy lento (estreñimiento) y las heces se convierten en secas y duras.

Algunos estímulos pueden provocar las manifestaciones del síndrome en las personas que lo padecen y no en las demás. Entre estos estímulos se encuentran algunos alimentos (como el chocolate y la leche), y el estrés.

El riesgo de padecer un síndrome del intestino irritable es más elevado en la mujer joven. Los trastornos suelen comenzar alrededor de los 20 años de edad. En términos generales, el síndrome es 3 veces más frecuente en la mujer que en el hombre.

Dado el desconocimiento de las causas, el tratamiento va dirigido al alivio de los síntomas (tratamiento sintomático).

sábado, 21 de septiembre de 2019

La genética influye en el riesgo de padecer Alzheimer


En un artículo publicado online por el sitio de cuidadores de Paz Mental del 14 de Enero de 2007, un muy amplio grupo de investigadores norteamericanos y canadienses, tras analizar los mecanismos responsables del reciclaje de la APP o proteína precursora del amiloide en el interior de las neuronas, informan que variantes heredadas del gen SORL1, que expresa la proteína sortilina que conforma un receptor celular implicado en el tráfico y en la ubicación de la APP dentro de las células nerviosas, se asocian con la enfermedad de Alzheimer de comienzo tardío.

La acumulación de la proteína beta-amiloide (Aß), un derivado neurotóxico de la APP ([proteína precursora del amiloide) es el fenómeno central en la génesis de la enfermedad de Alzheimer.Es ya sabido que esta acumulación de Aß en el cerebro se asocia en los genes que expresan la APP, la presenilina 1 (PRESENI1), la presenilina 2 (PRESENI 2) y la apolipoproteína E (APOE).

La generación de la neurotóxica Aß ocurre en diferentes compartimentos del interior de las neuronas, y especialmente durante el proceso mediante el cual la proteína precursora del amiloide (APP) vuelve a entrar en la célula nerviosa, donde es reciclada.

Proteínas implicadas en el proceso de reciclaje de la APP


La hipótesis de los autores es que durante este proceso de reciclaje de la APP, variantes heredadas de las proteínas que intervienen en este proceso, a través de los genes que las expresan podrían dar lugar a la producción del amiloide (Aß) y, en consecuencia, al riesgo de desarrollar una enfermedad de Alzheimer.

El resultado de la investigación sobre las proteínas implicadas en el proceso de reciclaje de la APP y sobre los genes que expresan estas proteínas ha sido la demostración de que variaciones genéticas de la secuencia del ADN en el gen SORL1, que expresa a la proteína sortilina, implicada en el proceso de reciclaje de la proteína precursora del amiloide (APP), se asocian con la enfermedad de Alzheimer.

La conclusión de los autores es que sus datos demuestran que el receptor neuronal relacionado con la sortilina (SORL1) juega un papel fisiológico clave en el reciclaje de la APP, un proceso que comporta un tráfico y una ubicación apropiados de la proteína precursora del amiloide en el interior de la neurona. En presencia del receptor SORL1, la APP es recuperada.

Por el contrario, en ausencia de SORL1 (debido a que el gen SORL1 expresa de manera insuficiente a esta proteína/receptor) la APP es sometida a modificaciones que terminan con la indeseable generación de la neurotóxica proteína beta-amiloide.